HISTORIA del All i Oli

El Arte del All i Oli

¿Quién hubiese dicho que un hombre tan bruto pudiese inventar una receta tan deliciosa del All i Oli?

Nerón, el César acusado de haber sido el instigador de la quema de Roma, fue el inventor de esta delicia gastronómica. Esta receta se convirtió con el tiempo en un pilar fundamental para la cocina española, conocido al principio como ajoaceite.       

Hoy en día se utiliza sobretodo en la cocina catalana, y su   nombre se construye a partir de la combinación de sus dos ingredientes principales: el ajo (all) y el aceite (oli): all-i-oli.

Esta deliciosa salsa se cocina en un mortero en el que se machaca el ajo y luego se va añadiendo poco a poco el aceite hasta conseguir una mezcla homogénea.

En un principio no se utilizaba nunca la yema del huevo para realizar el all-i-oli, pero hoy en día se utiliza cada vez más a menudo ya que el resultado es una mezcla de sabor más suave.

El all-i-oli se encuentra en su óptimo estado cuando al darle la vuelta al mortero se queda pegado a éste y no se despega del fondo.

El all-i-oli se sirve con distintas recetas de pescado y de carne, untando pan en ella o para cualquier receta de barbacoa.

Recetas.

A mano:

Los dientes de ajo se machacan en el mortero, después se le añade una pizca de sal y se mezcla hasta obtener una masa homogénea. Se le añade la yema de huevo y se sigue mezclando. Después se añade poco a poco el aceite, hasta conseguir una mezcla muy espesa .

Con la Babyoli   (All i Oli) (a máquina):

Se coloca en el mortero 50 o 100 gramos de ajos pelados y cortados, según el modelo, y triturados con un poco de sal. Se pone la máquina en funcionamiento, y hasta que los ajos pasen a ser salsa no se abrirá el grifo del vaso de aceite. Llenaremos el vaso, una o dos veces –según el modelo-. El aceite va goteando durante unos minutos y emulsionado con el ajo. Durante el goteo de aceite   se añade vinagre o limón y se deja seguir emulsionando. Entonces ya estará a punto para consumir. Así de sencillo.

Si se desea que el All i Oli sea más fuerte se pueden utilizar ajos rojos y aceite de oliva. Por otra parte, si utilizamos ajos blancos y aceite de girasol será más suave.

Para preparar una mayonesa con sabor a   ajo, pondremos en el mortero una yema de huevo, los dientes de ajo necesarios y se prepara de la misma forma anteriormente descrita.